Leonoticias

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La conservación de la Plaza de la Plaza del Grano producirá riqueza y empleo
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J.L.B. | 30-06-2017 | 16:50

Opinión de Ramón Acera Gil.

Profesor de Economía y Turismo de la Universidad de León.

En lo que llevamos de mandato, el Ayuntamiento ha gastado buena parte del presupuesto en promocionar el turismo religioso atraído por la Semana Santa leonesa. El periodo del año que más turistas visitan nuestra ciudad. Al mismo tiempo hemos visto como se transformaba por descuido parte de su patrimonio arquitectónico más singular: derribo de casas en el casco histórico, desprendimiento de tramos de la muralla y remodelación de la Plaza del Grano.

Desde todos los niveles de  la Administración se está apostando fuerte por el desarrollo turístico de León. Por ello, es de especial importancia fijar la vista en los objetivos a largo plazo de este impulso político. Si preguntáramos en la calle, la mayoría de los ciudadanos estarían de acuerdo en el deseo de un desarrollo turístico sostenible de su ciudad y sin embargo, caminamos justo en el sentido contrario.

Un desarrollo turístico sostenible significa creación de empleo estable –no solo de temporada-, respeto a los modelos tradicionales y bajo impacto en la cultura local.

Según los expertos, las peculiaridades del patrimonio cultural de los lugares visitados sigue constituyendo el principal atractivo para los turistas. Por tanto, si tenemos una plaza monumental de origen medieval -la casas y partes de la muralla derrumbadas ya no las tenemos- que por sus características de conservación es única en toda Europa, deberíamos conservar sus atributos. Y deberíamos a su vez promocionarlos como un atractivo turístico más de la ciudad. Como hacen en la ciudad de Boston con una calle de pavimento similar al de nuestra plaza.

Si la plaza del grano pierde sus características originales que la hacen tan peculiar, estaremos perdiendo competitividad como destino turístico. Dicho de otro modo la conservación de la integridad de la plaza del grano, su atractivo turístico -y el del resto del patrimonio leonés-, son la garantía del futuro del sector, de las empresas que participan en el mismo y de su empleo.

A no ser que el objetivo sea una vez más entorpecer el desarrollo económico de León mientras derrochamos el dinero público en actividades poco productivas.

Esta semana se ha aprobado la fase definitiva para acometer las obras de remodelación de la plaza. Probablemente durante el verano –la época del año en la que más se roba a los ciudadanos-  León perderá un poco más de su riqueza patrimonial.