Leonoticias

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Fecha: enero, 2017
lo que está bien
cristinadiaz 26-01-2017 | 1:45 | 0


Qué es lo que está bien?,  qué es lo correcto con respecto a como reaccionar con respecto a lo que nos hacen los demás?.  Se supone que tenemos que  ser mejores que ellos, maduros, compasivos, moderados, controlados, respetuosos, asertivos…  Y si nos han tratado fatal?, si han jugado con nosotros? si nos han herido?, si con nosotros no han tenido esa consideración, ni compasión, ni empatía?.  También tenemos que mostrarnos maduros, comprensivos y controlados?.  Pues yo creo que No. Creo que debemos  darnos el derecho del desahogo emocional y expresar  a la persona que nos a causado el daño lo que sentimos, intentando ser lo más empáticos posibles, sí pero respetandonos a nosotros mismo ante todo.

Parte de nuestro dolor emocional y como consecuencia de la ansiedad que sufrimos, viene por este motivo:  ser pasivos, callarnos lo que nos molesta, daña o enfada, supuestamente porque eso es lo correcto,  pensar en el otro antes que en nosotros, que eso es ser egoístas. Traspasamos una delgada línea entre ser buena persona y ser tonto, así de simple.

Desde la psicología se han definido  tres tipos de conducta en función de como nos relacionamos con los demás:

1. conducta pasiva:  tú- tú: pensando en no hacer daño al otro, que nos acepte y valore, aunque esa otra persona no nos tenga en cuenta.

2. conducta agresiva: yo- yo. Arrasamos, pisamos, no empatizamos con la otra persona. Solo nos interesamos por lo que queremos, sin importar lo que se pueda producir en la otra persona.

3. conducta asertiva: yo- tú. Pienso en mí, en mis necesidades, derechos, expectativas, sentimientos… y los defiendo sin olvidarme que el otro tiene esos mismos derechos, es decir, intento generar el menor daño posible a la otra persona pero dandome cuenta que a veces es inevitable.

Y a veces, solo a veces, es sano saltarse eso, soltar toda la porquería emocional que cargas,  y sentir esa liberación.

Si te identificas con la primera o tercera conducta y no consigues lograr expresarte como te gustaría y eso te hace daño en tus relaciones con los demás, pide ayuda a un profesional.  En serio no pasa nada, sigues siendo igual de válido/a!.

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bienvenida ansiedad
cristinadiaz 14-01-2017 | 12:29 | 0

Te levantas de la cama y empieza la lucha:  cuándo aparecerá?, tendré hoy una crisis?,  a qué hora?,  estaré sola o acompañada?, me pasará en casa o en la calle?, los demás se darán cuenta?… Así es la vida de los que padecen ansiedad, una constante incertidumbre, una convivencia cruel y angustiante con un enemigo invisible que bloquea e impide, en muchos casos llevar una vida “normal”.

Cómo empieza,  gran parte de las veces hay señales que nuestra mente y cuerpo nos envian de aviso que ignoramos o no sabemos descifrar.  Pistas que nos van indicando que nos estamos desbordando a nivel psicológico pero  las ignoramos y continuamos hacia delante. Puede ser por estrés en el trabajo, miedo ante los examenes, dificultades a la hora de relacionarnos con los demás, problemas con la pareja, familia… comenzamos a sentirnos exahustos emocionalmente, seguimos peleando, hasta que nuestra psique dice basta, no puedo más. Digamos que es el mecanismo que tiene nuestro cerebro para llamar nuestra atención,para  hacernos ver que ya no podemos más. Tenemos que parar y analizar que nos está pasando.

LLega de forma súbita e inesperada: taquicardía, sudoración, sensación de mareo, hormigueo, nerviosismo, nauseas, llanto descontrolado, angustia, miedo a perder el control, a volverse loco, a morir, a sufrir un infarto…. la sintomatología es variada. Lo que es común  a todos los que la hemos sufrido es la sensación de descontrol: qué me ocurre!?.  Vas a urgencias, te examinan y el diagnóstico es demoledor: no tienes nada, es ansiedad. Te quedas desconcentardo y perdido: nada? ansiedad?, si he sentido que me moria, ha sido la peor experiencia de mi vida…pero no es nada. Un  ansiolítico y para casa, ya y si me vuelve a suceder?.

Primero: la ansiedad si es algo, es un problema psicológico,  y es importante. Que no se tenga una pierna rota no quiere decir que no sea real.  De hecho los síntomas están ahí y son físicos gran parte de ellos. Nadie se inventa una cosa así, y lo digo por propia experiencia. La diferencia es que el problema no proviene del cuerpo, viene de la mente que también es real y forma parte de nosotros. Si lo físico puede crearnos malestar psicológico, a la inversa sucede igualmente.

Segundo: la ansiedad es miedo al miedo. Siempre digo a msi pacientes, a modo de chascarrillo: fijate que tonteria,  pero no tiene nada de tonto. Es miedo a lo que creemos que nos puede suceder y dónde o qué nos puede acarrear.

Tercero: varia en intensidad y frecuencia. a veces puede ser breve con una intensidad muy elevada, otras más leve pero más continua. Lo bueno es que cuando consigues controlarla antes baja en intensidad y frecuencia.

Cuarto: las formas en las que se manifiesta son 3: respuesta fisiológica, los síntomas físicos. Respuesta cognitiva, los pensamientos atemorizantes. Y la respuesta conductual, respuestas de evitación a situaciones en las que creemos podemos sufrirla.

Por último el tratamiento: hay 2 caminos. 1 el “facíl” solo con ansiolíticos, que ayudan pero no nos enseñan a manejarla, con lo cual cada vez que aparezca vamos a tener que tirar de ellos. 2 el “difícil” aprender a manejar la ansiedad con ayuda de un especialista y si es necesario de tratamiento psicofarmacológico también como apoyo, no como solución principal.

Mi consejo: no esperes, nada más que tengas los primeros síntomas busca ayuda, esto hará que el problema se solucione en menos tiempo y con menor esfuerzo. Lo que estás sufriendo es porque eres luchador y fuerte, no por debilidad. En serio no pasa nada, eres igual de válido/a!!

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feliz año, felices propósitos
cristinadiaz 03-01-2017 | 12:03 | 0

Feliz año!, ya hemos cambiado de dígito, la tierra ya ha dado otra vuelta  al sol y como casi siempre hemos comenzado con pr0pósitos de cambio y de mejora de nuestras vidas. Ha tocado hacer balance del año que se fue y de lo que ocurrió en nuestras vidas durante esos 365 días y ya estamos,  de nuevo en el día 1 de lo que nos gustaría fuera nuestra nueva era.

Como dice la canción: hacemos un balance de lo bueno y malo.  Aquellas cosas que nos fueron bien,  y de las que no conseguimos que se hicieran realidad. De lo que pudo ser mejor, de los objetivos que nos pusimos hace un año por éstas mismas fechas y que no cumplimos.

Pero  hay una realidad que obviamos, el cambio de año es más fácill que nuestro propio  cambio.  Nos emocionamos con esa noche mágica que es la Noche Vieja y nos envalentonamos. Olvidamos que a nosotros nos cuesta un poco más variar nuestras actitudes, conductas, hábitos…  nos venimos arriba!.

Hay cometemos el primer error:  somos poco realistas, nos ponemos unas  expectativas demasiado altas. Queremos creer que lo que no conseguimos en los meses anteriores, por una cuestión mágica, lo haremos en los siguientes. Por lo que si queremos tener éxito en nuestras metas, tenemos que partir de este punto, de la realidad, de nuestros puntos fuertes y debilidades y ponernos  objetivos adaptados a esa realidad. Ser consecuentes con nosotros mismos. Ejemplo:  odiamos hacer deporte, cómo vamos a ir 3 veces a la semana al gimnasio?. Quizás sería mejor proponerse caminar 2 veces a la semana y a ver qé tal?…

Segundo error:  todos los própositos del mundo. De repente, no nos conformamos con un solo objetivo o dos, si no que nos hacemos la ilusión de poder abarcar todos, empresa desmesurada y agotadora, a partes iguales. Establezcamos pococs objetivos, tres a lo máximo, y veamos como nos va. Ir de poco en poco, no es malo. Lo importante es ir cumpliendolos y si luego nos vemos con fuerzas, pues ya añadiremos más.

Tercer error: objetivos generales. Necesitamos cosas concretas,  específicas para que nuestro cerebro pueda procesarlas. Es decir,  que pueda crear un mapa de acción. Con las metas generales se pierde.  Así que o nos ponemos objetivos concetos, o trazamos pasos específicos, pequeñas metas que nos ayuden a alcanzar la final. Ejemplo: ser buena persona, comencemos por ser buenos con la familia, amigos, el vecino…

Cuarto  error: desistimos a la primera de cambio. A causa de los dos fallos de cálculo anteriores, lo lógico es que nuestra empresa para el nuevo año en seguida de fallos, y tiramos la toalla. Tenemos que ser más tolerantes con nosotros mismos, estamos intentando cambiar cosas que son difíciles en nuestra vida, eso lleva su tiempo. Nos debemos dar margen de error y paciencia, si en el camino al cambio erramos, cambiemos la estrategia, no el objetivo.

En resumen,  si queremos conseguir esos ansiados nuevos própositos: pongamonos expectativas realistas, concretas, vayamos de una en una,  y demonos tiempo para lograrlas. Y si no lo conseguimos no pasa nada, eres igual de válido/a!.

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Sobre el autor Tu mejor tú
Psicóloga cognitivo-conductual especialista en terapia con adolescentes, adultos y pareja, y entrenamiento en Mindfulness. En nuestra vida se producen momentos en los que nos sentimos bloqueados, y a pesar de poner en funcionamiento aquello que nos ha funcionado en otros momentos, no logramos salir de esa sensación de malestar.