Leonoticias

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bienvenida ansiedad
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cristinadiaz | 14-01-2017 | 11:29

Te levantas de la cama y empieza la lucha:  cuándo aparecerá?, tendré hoy una crisis?,  a qué hora?,  estaré sola o acompañada?, me pasará en casa o en la calle?, los demás se darán cuenta?… Así es la vida de los que padecen ansiedad, una constante incertidumbre, una convivencia cruel y angustiante con un enemigo invisible que bloquea e impide, en muchos casos llevar una vida “normal”.

Cómo empieza,  gran parte de las veces hay señales que nuestra mente y cuerpo nos envian de aviso que ignoramos o no sabemos descifrar.  Pistas que nos van indicando que nos estamos desbordando a nivel psicológico pero  las ignoramos y continuamos hacia delante. Puede ser por estrés en el trabajo, miedo ante los examenes, dificultades a la hora de relacionarnos con los demás, problemas con la pareja, familia… comenzamos a sentirnos exahustos emocionalmente, seguimos peleando, hasta que nuestra psique dice basta, no puedo más. Digamos que es el mecanismo que tiene nuestro cerebro para llamar nuestra atención,para  hacernos ver que ya no podemos más. Tenemos que parar y analizar que nos está pasando.

LLega de forma súbita e inesperada: taquicardía, sudoración, sensación de mareo, hormigueo, nerviosismo, nauseas, llanto descontrolado, angustia, miedo a perder el control, a volverse loco, a morir, a sufrir un infarto…. la sintomatología es variada. Lo que es común  a todos los que la hemos sufrido es la sensación de descontrol: qué me ocurre!?.  Vas a urgencias, te examinan y el diagnóstico es demoledor: no tienes nada, es ansiedad. Te quedas desconcentardo y perdido: nada? ansiedad?, si he sentido que me moria, ha sido la peor experiencia de mi vida…pero no es nada. Un  ansiolítico y para casa, ya y si me vuelve a suceder?.

Primero: la ansiedad si es algo, es un problema psicológico,  y es importante. Que no se tenga una pierna rota no quiere decir que no sea real.  De hecho los síntomas están ahí y son físicos gran parte de ellos. Nadie se inventa una cosa así, y lo digo por propia experiencia. La diferencia es que el problema no proviene del cuerpo, viene de la mente que también es real y forma parte de nosotros. Si lo físico puede crearnos malestar psicológico, a la inversa sucede igualmente.

Segundo: la ansiedad es miedo al miedo. Siempre digo a msi pacientes, a modo de chascarrillo: fijate que tonteria,  pero no tiene nada de tonto. Es miedo a lo que creemos que nos puede suceder y dónde o qué nos puede acarrear.

Tercero: varia en intensidad y frecuencia. a veces puede ser breve con una intensidad muy elevada, otras más leve pero más continua. Lo bueno es que cuando consigues controlarla antes baja en intensidad y frecuencia.

Cuarto: las formas en las que se manifiesta son 3: respuesta fisiológica, los síntomas físicos. Respuesta cognitiva, los pensamientos atemorizantes. Y la respuesta conductual, respuestas de evitación a situaciones en las que creemos podemos sufrirla.

Por último el tratamiento: hay 2 caminos. 1 el “facíl” solo con ansiolíticos, que ayudan pero no nos enseñan a manejarla, con lo cual cada vez que aparezca vamos a tener que tirar de ellos. 2 el “difícil” aprender a manejar la ansiedad con ayuda de un especialista y si es necesario de tratamiento psicofarmacológico también como apoyo, no como solución principal.

Mi consejo: no esperes, nada más que tengas los primeros síntomas busca ayuda, esto hará que el problema se solucione en menos tiempo y con menor esfuerzo. Lo que estás sufriendo es porque eres luchador y fuerte, no por debilidad. En serio no pasa nada, eres igual de válido/a!!

Sobre el autor Tu mejor tú
Psicóloga cognitivo-conductual especialista en terapia con adolescentes, adultos y pareja, y entrenamiento en Mindfulness. En nuestra vida se producen momentos en los que nos sentimos bloqueados, y a pesar de poner en funcionamiento aquello que nos ha funcionado en otros momentos, no logramos salir de esa sensación de malestar.