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Santos Rodríguez

This is ... Britain

British dress code?

Imaginemos una ciudad cualquiera de Gran Bretaña. Son las once y cuarto de la noche, es viernes y mediados de invierno. Varias jóvenes con tops ajustados y coloridos, en esta ocasión no muestran sus cinturas, llevan minifaldas y sus calcetines cubren hasta la rodilla. Cogidas del brazo se muestran orgullosas de su atuendo. Me ven, y me gritan: Hello Darling, where you from?”, con mi habitual discreción y timidez sonrío y continúo caminando, ellas se carcajean y cruzan la carretera, good heavens, ¿no tendrán frío? me pregunto. Es un ejemplo más de la milenaria y legendaria resistencia de los Brits.

Sin embargo, en verano podemos observar sorprendidos a esos mismos Brits camino de la playa enfundados en gruesos sweaters y los mismos calcetines largos de lana bajo unas preciosas sandalias o zapatos que hace unos meses llevaban con orgullo y glamour mis amigas. En este caso la razón del distinguido calcetín rodillero no es la temperatura exterior sino el pavor que los Brits tienen a los rayos de sol y las consecuentes y nocivas quemaduras en sus cuerpos rosados.

 Este asunto referente al atuendo Brit no es baladí, la clave radica en que los británicos visten para gustarse, para agradarse a sí mismos, no a los demás. Esta originalidad en el vestir es una muestra más de su independencia singular, una muestra de su ausencia de complejos, sin importarles las condiciones meteorológicas, las convenciones sociales o las diferentes teorías sobre la combinación de los colores.  Cierto, el morado y el naranja no combinan.

Para muchos visitantes en Gran Bretaña el British dress code supone una liberación, una agradecida sensación de vestir como les plazca, sin importarles ni preocuparles si las tallas son las correctas o los colores los adecuados, no es importante si tus jeans están rotos a la altura de la rodilla o del muslo. A un Brit no le importa si sus jeans recién comprados son demasiado largos, si este fuera el caso, las soluciones son múltiples: se cortan donde sea preciso, se doblan hacia afuera y se sujetan con un clip o loctite.

Un ejemplo más, un sweater puede llevarse con elegancia aunque se ponga al revés.

Temas

Manual práctico para conocer y comprender a los británicos.

Sobre el autor

Santos Rodríguez, English Teacher